|
Pero detengámonos en el primer ejemplar: una hilera de veinte tubos
de metal que al soplarlos vibraban las lengüetas que alojaban.
Aquí tenemos el punto de contacto. Desde antes del siglo XIX hubo
varias modas orientalistas en Europa. Porcelanas y diversos enseres
se importaban, en su gran mayoría para uso decorativo. Entre esas
cosas parecen haber llegado algunos órganos de boca chinos.
Este instrumento posee varios tubos con lengüetas en su interior, y
parece altamente probable que Buschmann se haya basado en esa idea
para construir su instrumento.... Dejemos un respetable espacio para
la duda...... Es posible que Buschmann jamás haya conocido este
instrumento oriental y su armónica de boca sea el fruto de su
genuina creatividad (También sería creatividad genuina si se hubiera
basado en aquél para desarrollar el propio)
No contamos con datos enteramente certeros, pero, dadas las
semejanzas, los que tocamos la armónica actualmente, podremos
encontrar cosas interesantísimas en este milenario instrumento de
oriente. (Sea o no sea, antecesor y/o precursor del "nuestro")
ORGANOS DE
BOCA
Estos instrumentos, llamados
khaen
en Laos y Tailandia; más sus parientes
sheng
en China y
shó
en Japón; poseen varios tubos de bambú, de distintas longitudes.
Estos tubos están insertados en una cámara globular, la que a través
de una abertura en forma de pico recibe el aire insuflado por el
músico. Cada tubo posee una lengüeta libre en su interior y un
pequeño orificio al alcance de los dedos.
Cuando el intérprete sopla nada se oye, sólo el paso del aire, salvo
que tape alguno de los orificios. En ese momento comienza a vibrar
la lengüeta y produce un sonido asombrosamente emparentado con el de
nuestra armónica.
El ejecutante puede accionar varios tubos simultáneamente
produciendo melodías paralelas o superpuestas (polifonía). Los
modelos mas elaborados poseen, además, tubos que suenan sin
necesidad de obturarlos, proporcionando notas "bordonas" (como las
gaitas) que se sostienen durante toda la interpretación.
Existen varias clases de órganos de boca: unos usados en músicas
populares –
khaen-
y otros mucho más elaborados
-sheng-,
hasta con sistemas mecánicos de llaves. Llegándose a construir en la
actualidad en cuatro registros e integrando orquestas chinas.
El khaen,
de Borneo parece haber sido el primero en existir hace varios miles
de años, extendiéndose luego por todo el sudeste asiático, dando
lugar mas tarde al segundo que señaláramos. Los modelos de China y
Laos son los más elaborados y poseen mayor cantidad de tubos.
Algunas fuentes indican que pudo ser también Laos su lugar de
origen.
El khaen
Ha
llegado a nuestras manos un ejemplar de khaen, traído de Tailandia
(antigua Siam-Indochina) y el armonicista Martín Vartabedián nos lo
facilitó para ilustrar el presente artículo. Es, claramente de
construcción artesanal. Posee tan sólo cinco tubos de bambú. Éstos
están insertados en una calabacita hueca y adheridos con cera.
Obturando uno a uno los orificios emite las siguientes notas: Do-
Fa- Sol- La -Do a la octava superior. Tanto al soplar como al
aspirar produce los mismos sonidos.
Pero
aquí un detalle interesante que no encontramos en ningún libro: los
extremos inferiores de los tubos sobresalen levemente atravesando la
calabacita. Allí también poseen un orificio, cuando uno tapa ese
orificio en simultaneidad con el otro, la nota baja un tono, o un
semitono según el caso. Y si uno tapa únicamente el orificio
inferior la nota sube un tono.
Por lo tanto la escala completa sería la siguiente, del tubo mas
largo al mas corto:
1: si-do- re, 2: mi bemol- fa- sol, 3: fa- sol- la bemol, 4: sol- la
- la# (unas comas mas bajo, no llega a nuestro la#) 5: si- si # (no
llega a ser do por unas fracciones de tono) y do.
Quince notas diferentes, algunas coinciden con las de una armónica
de blues en F, con un timbre más dulce e intimista.
Tengamos en cuenta que estas notas pueden tocarse en simultaneidad
produciendo varias melodías a la vez. Esto lo "aleja" de nuestra
armónica y lo acerca a sus parientes los acordeones y bandoneones.
Como estos últimos, el khaen y otros órganos de boca suelen usarse
para acompañar a un cantante, además de ser instrumentos solistas.
En el norte de Tailandia, cerca de la frontera con Laos, existen
conjuntos que interpretan la moderna música tailandesa, en grupos de
seis integrantes. Suelen ser: dos cantantes, dos khaen, un
instrumento de cuerda de la familia del laúd, un xilófono y un
tambor ( a veces a cargo de uno de los cantantes).En Laos, lugar
donde se defiende la procedencia del khaen, suele escuchárselo como
solista.

El sheng
Melodia budista en Sheng
Sólo lo
conocemos por referencias bibliográficas y por haberlos visto en
vitrinas de museos. Llamado sheng o cheng en China y Sho su versión
japonesa
Acompaña este artículo una lámina con un ejemplar conservado en el
Museo Náprstek de Praga.
Fue ilustrado por Juan Alberto Pérgamo y nos muestra un instrumento
de 17 tubos.
Cuatro de los 17 tubos son mudos, pero, si los 13 restantes pueden
emitir tres notas cada uno (como el instrumento que hemos analizado)
¡tendríamos un total de 39 sonidos!
Este sería, sin embargo, un instrumento pequeño según dice el libro
consultado.
En este instrumento el aire es insuflado hacia el interior de una
cajita de forma cilíndrica construida de madera, no en una
calabacita como en el khaen analizado. Es costumbre en China colocar
dentro de dicha cajita unas hierbas aromáticas, lo que agrega otra
agradable sensación al hecho de tocar música.
Acompañamos la lámina con una partitura de una melodía budista.
Hemos realizado una trascripción MIDI para tener una referencia
mínima.
HISTORIA / LEYENDA
Nos hemos puesto a dialogar con nuestro colega, el maestro Luis
Saltos, sobre este antiguo instrumento.
Hemos confrontado los datos que teníamos y la historia se confunde
con la leyenda.
Los antiguos chinos creían en una correspondencia entre la altura de
los sonidos y el cosmos. Cada nota correspondería a un cuerpo
celeste.
La nota fundamental a utilizar debía estar muy bien calculada para
el bienestar de la humanidad. Habría sido el emperador Huang -Ti
quien ordenó fijar por primera vez la altura absoluta de los
sonidos.
Envió a su ministro Ling-Lung a un lugar situado al oeste de las
montañas K'uenlun, donde con tubos de bambú confeccionó el sistema
musical que el emperador le encargara.
Algunas fuentes atribuyen a este emperador Huang-Ti, la creación del
primer órgano de boca, 4500 años antes de Cristo. El nombre que aún
posee el instrumento en China, sheng, significaría voz sublime.
Otras fuentes atribuyen su construcción al soberano mítico Nyúkwa
quien lo hizo para imitar el canto del ave fénix, (la forma del
instrumento imitaría
esa
ave con sus alas
plegadas) Eso habría ocurrido durante el siglo XXIX (29) antes de
Cristo.
Muchos siglos para sostenerlos en nuestra mente, por cierto.
REFLEXIÓN
FINAL
No sabemos con exactitud si nuestra armónica actual proviene de este
antiguo instrumento oriental. Pero que esto que hemos leído nos
sirva para fundamentar nuestra elección; que nos impulse a estudiar
y perfeccionarnos.
Cada vez que tomemos nuestra armónica pensemos que un sonido muy
parecido ya se escuchaba hace 5000 años. Este sonido es parte de la
historia de la humanidad, no lo menospreciemos y estudiemos mucho.
Todos los que tocamos la armónica, somos hoy, parte de esta larga
historia, seamos responsables y continuémosla, al menos por los
próximos 5000 años, no pido más…….Que así sea.
Prof.
Milton Blanco
http://www.myspace.com/miltonblanco
http://www.myspace.com/miltonarmonica
maue02@yahoo.com.ar
-
profesor_milton_blanco@yahoo.com
El autor ha
registrado éste y otros ensayos en el Registro de la Propiedad
Intelectual de Argentina.
No obstante, autoriza su uso y difusión, siempre y cuando se cite la
fuente.
Fuentes consultadas: "La
Música Tribal, Oriental y de las Antiguas Culturas
Mediterráneas" de Ana María Locatelli de Pérgamo, Ed. Ricordi.
"La
Música
de Oriente" de Robert Lachman, Ed. Labor,Barcelona.
"Música y Descolonización" de Leonardo Acosta, Ed.Arte y Literatura, La Habana, Cuba.
"La música y sus instrumentos" de Robert Donington.
Agradecemos la colaboración del señor Martín Vartabedián, quien nos
facilitara desinteresadamente un khaen tailandés para su estudio.
También hacemos lo propio, para con el Maestro Luis Saltos, quien
siempre nos tiende una mano amable en estos trabajos.

|