De nuevo nos encontramos con un nuevo trabajo de este músico de armónica daltónica donde lleva el vocabulario jazz hasta el bebop, asumiendo bellas decoraciones en baladas siempre aportando una expresividad muy original y muy emotiva. Aun a pesar de relacionar su estilo como discípulo de Howard Levy marcaremos cierta distancia en su parecidos, sus aplicaciones musicales parten de metas diferentes, propiamente dicho son estilos diferentes. Este disco que aquí comentamos puede resultarnos sorprendentes por ímpetu emplea en sus piezas mas enérgicas, pues es algo que no se enseña en las escuelas de armónica, incluso llegamos a una canción impregnada de samba, lo cual impregna el disco en varias atmósferas y climas por su fraseado y sus ataques especialmente matizados. Esta es sin duda una muestra de la evolución al overblow aplicada a diferentes estilos, algo que nos atrae a quienes adoramos la innovación ó ahuyenta a quienes prefieren el sonido clásico de la armónica...










