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Una Entrevista con Antonio Serrano

Por Andrés Vicente para Harmonica Spain

Marzo 2003

 

 

 

Andrés Vicente.-  ¿Cómo llega la armónica a tus manos?

Antonio Serrano.- La verdad es que no recuerdo la primera vez que cogí una armónica.

Mi padre tocaba y supongo que ya de pequeño me la pondrían de chupete.

 

¿Cómo fue el aprendizaje por aquellos días?

Fotografía: Robert Freeman


Al principio fue un poco duro porque mi padre intentaba enseñarnos (a mi hermana y a mí) formalmente como si estuviéramos en una clase y nosotros no nos lo tomábamos en serio. En cuanto se giraba pasábamos completamente de lo que nos estaba diciendo. Esas clases en el pasillo de casa no duraron mucho tiempo. Una vez que mi padre empezó a dar clases en los locales de la Escuela Española de Acordeón (la cual pasó a llamarse Escuela Española de Armónica y Acordeón) la cosa fue diferente. Ahí no éramos los únicos alumnos y la verdad es que creo que aprendí bastante durante esa etapa. Las clases eran bastante atípicas para la época. Tocábamos todos juntos canciones fáciles de toda la vida y algunas escalas y arpegios. Luego había una parte de improvisación que mi padre llamaba "Diálogo Instrumentístico" y que consistía en que uno se arrancaba con lo que se le ocurriera y el siguiente le contestaba, y así sucesivamente hasta que tocábamos todos. Esa era la parte que más me gustaba de la clase. No obstante, lo mejor de todo era que no había fechas de examen fijadas de antemano sino que cada uno se examinaba cuando creía que estaba preparado. No había cursos como tal. Había 25 niveles y en cada nivel había que demostrar ciertos conocimientos y habilidades.
Siempre he creído, y no soy el único, que el sistema pedagógico que diseñó y puso en práctica mi padre era algo más que un método para tocar la armónica. Era toda una filosofía sobre el aprendizaje musical muchísimo mas creativa y gratificante que lo que ofrecían las academias y conservatorios de la época incluso de hoy en día en España.
 


¿Qué te divertía por aquellos días tocar con la armónica?

Al principio, lo que más me motivaba era sacar los temas de los programas que veía en la tele: El Inspector Gadget, Un Dos Tres, La Pantera Rosa etc...
 


¿Cuales fueron tus principales problemas con el aprendizaje?

Cuando empecé a estudiar obras clásicas, escritas originalmente para otros instrumentos, siempre encontraba pasajes que me costaban exageradamente más que otros. En ese momento creía que si Motzart o Bach habían escrito eso había que respetarlo al 100%. Por eso me tiraba mucho tiempo con el metrónomo intentando tocar con fluidez esos pasajes. Muchas veces no podía llegar a tocarlos a la misma velocidad que el resto de la pieza así que tenía que sacrificar el tempo global de toda la obra. No creo que esa actitud me hiciera mejorar mucho como músico pero sí me permitió conocer bastante bien mi instrumento. La técnica que tengo se la debo en parte a ese obcecamiento por intentar tocar con la armónica algo que estaba pensado para que lo tocara un violín, una flauta etc...


Cuando escuché a Larry Adler por primera vez tocar la Rapsodia Rumana de Enescu, me di cuenta de que era mucho más inteligente y musical buscar soluciones que vinieran bien para el instrumento y a la vez respetaran la idea fundamental del compositor. Larry ha hecho eso siempre con una maestría que roza la genialidad.
 


¿Qué papel jugó tu padre en estos procesos?


Por aquel entonces, yo ya no recibía clases de mi padre. Se puede decir que él me dio las bases para que yo pudiera continuar por mí mismo. Aparte de la armónica que seguí estudiando por mi cuenta, fui a varios conservatorios a estudiar solfeo, armonía, canto coral, piano, violín y percusión. Como se suele decir aprendiz de mucho maestro de nada. Es lo que soy yo pero no me importa. Es más, me gusta y hasta lo recomiendo. Creo que tocar muchos instrumentos aunque solo sea un poquito da muchísimas satisfacciones. No os podéis imaginar el gusto que me da tocar en el piano un Re y un Mi a la vez. Es como estar soplando y aspirando a la vez. Que pasada no?
 


¿Ha habido algún músico influyente en tu forma de tocar la armónica o bien en tu forma de apreciar la música??

Todos los músicos con los que he tocado me han influido de una manera u otra. También los que he escuchado en directo o en discos han tenido mucha influencia en mi forma de tocar. Sin pensármelo mucho, creo que armonicísticamente me han influido mucho mi padre, Larry Adler, Toots Thielemans, Stevie Wonder y Sonny Boy Williamson. En lo musical, la lista es muy larga pero me vienen a la cabeza Bach, Parker, Miles, Coltrane, Piazzolla, Paco de Lucía, los armonicistas antes citados y un larguísimo etc...


Como músico de armónica:
 


Vemos frecuentemente en los foros de debate, diferentes posturas a favor y en contra del single hole y tongue blocking, así pues, cual es tu preferencia al usar la boca circular o elíptica sobre la cromática? y en qué circunstancias?

Suelo tocar bastante en boca circular. Claro que cuando quiero tocar octavas, dobles notas o tríadas, cambio a boca elíptica. Intento no abusar de esos recursos armónicos del instrumento porque son muy difíciles de empastar, al menos en un contexto Jazzístico. A veces la dificultad está en que de una sucesión de terceras que querrías hacer hay una imposible (por Ej. Eb y G) y sin ella la idea queda coja. Otro problema grave es la afinación. Las cromáticas están afinadas a 442 y en el Jazz se suele afinar a 440. Si a eso le añades que la armónica no esté en perfectas condiciones, es muy probable que los acordes de 2 y 3 notas suenen desafinados. No obstante sólo hay que escuchar a Larry Adler para que estas "teorías" se derrumben al instante. Creo que Larry es quien ha sacado más partido a este aspecto un tanto misterioso de la armónica cromática.
 


-¿Cuándo tocas escalas, arpegios, o piezas musicales, utilizas solamente los "C´s" de los agujeros 5 y 9, o también utilizas los de los agujeros 4 y 8? ¿Utilizas notas enarmónicas cuando tocas ciertas frases para hacerlas más suaves? (es decir usar B# en vez de soplar en C ó E# en vez de aspirar en F).  ¿Podrías decirnos si respecto a estos dos temas utilizas alguna técnica personal?

En primer lugar, resumiría las tres preguntas en una:

¿Cuando hay varias formas de tocar la misma nota, por cual de ellas te decantas?

Bien, ahora que sólo tengo una pregunta que contestar no sé qué decir. Menudo lío!
Es difícil contestar a esta pregunta porque no se trata sólo de una cuestión puramente técnica, sino que tiene además mucho que ver con el fraseo. Si hablamos de fraseo entramos en un tema muy subjetivo y personal en el que cada maestrillo tiene su librillo. ¿Que cual es mi librillo?, Pues ni yo lo sé. Voy a tocar un ratillo a ver si averiguo algo...


Sigo sin tener una respuesta convincente, pero me he dado cuenta de que utilizo más a menudo el C5 y el C9 que el 4 y el 8. En los agujeros 4 y 8 suelo tirar de B#, si vengo de un B (quizá para que la frase quede más ligada). Creo que el mejor consejo que puedo dar sobre este tema, es que cuando se estudien escalas y arpegios, se prueben las diferentes posibilidades y luego cada uno elegirá la que le suene mejor y le resulte más fácil de tocar. Al menos eso es lo que yo hacía al principio. Poco a poco esas decisiones se hacen inconscientes, y si tienes claro cómo quieres frasear un pasaje, vas automáticamente al C o al F que corresponde.


Una cosa que sí es importantísima, es saber en que C estás. No vale decir: "bueno, como hay dos seguidos seguro que no fallo". Porque si no tienes claro el C que has tocado, es muy probable que no encuentres la siguiente nota.
 


El Slide o corredera puede recibir lubricación para suavizar el movimiento de éste en su mecanismo, y así retrasar el cansancio tras muchos minutos de utilización. ¿Utilizas alguno?.

Para que el Slide se mueva con suavidad y sobre todo no se atranque, lo mejor es que todas las varillas que componen la embocadura estén limpias. Con limpiarlas de vez en cuando sería suficiente. Yo a veces paso temporadas largas sin limpiarla y me empieza a fallar. En esos casos lo que hago es: sobre la marcha, echarle un poco de saliva al cambio. Esto es una mala costumbre que por supuesto no recomiendo a nadie, pero te puede sacar de un aprieto. El inconveniente que tiene, aparte de ser una "guarrerida española", es que gran parte de esa saliva se filtra en la madera y en la zona del muelle. Con el tiempo el muelle se oxida y parte.
 


Muchos músicos de cromática utilizan el dedo pulgar para usar el cambio. Un ejemplo es Mauricio Einhorn. Otros usan el índice. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Yo utilizo el índice porque así me enseñaron, pero no creo que haya una forma "correcta" de accionar el cambio.
He observado que utilizando la última falange del índice (como Larry), tienes más control sobre el vibrato de mano. Por otro lado, si utilizas la falange más cercana a la mano (como Toots), te cansas menos y puedes conseguir algo más de velocidad.

 

Habiendo solamente un botón, no creo que sea tan importante con que dedo se apriete.
 


¿Aplicas en alguna ocasión técnicas de respiración circular, como hacen algunos instrumentistas de viento?


Cuando tenía 12 o 13 años estuve practicando la respiración circular, más por curiosidad que por otra cosa. Es una técnica que puede estar bien para instrumentos en los que sólo se sopla. Para tocar la armónica no creo que ayude mucho. Quizá sea útil para hacer algún efecto y "quedarse con la peña", aunque personalmente creo que hay que huir de esos efectos, más propios del circo que de la música.
 


El mantenimiento que requieren las armónicas cromáticas es constante. ¿Qué atención le prestas a las tuyas?

La verdad es que no les hago casi nada. Las limpio de vez en cuando, cambio alguna válvula si es necesario y si se me rompe el muelle y tengo algún repuesto lo cambio. Aparte de esto, a veces ajusto alguna lengüeta que se haya movido un poco. Afinar y cambiar lengüetas es una asignatura que tengo pendiente hace bastante tiempo. Me da taaanta pereza.
 


Cuando tocas con cromática, ¿utilizas otras armónicas que no estén en C?

Hasta hace poco, he utilizado siempre cromáticas en C (cuando empezaba, de 4 octavas. Desde hace unos 6 años, de 3 octavas). Ahora estoy empezando a tocar con una G y con una C tenor. La razón por la que estoy cambiando es: que echo de menos las notas que hay debajo del C central, y además el registro más agudo del instrumento me resulta chillón.
Sacrifico agudos a cambio de graves.

 

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