Harmonica Spain > Articulos > Entrevistas > Jose Cruz 2004
 

La apoteosis de la armónica en México

Entrevista con José Cruz Camargo

Por Victorio Montes Silva

 

“El arte y la naturaleza, las dos grandes manifestaciones de nuestro medio ambiente, tan unidas que la una no puede ser concebida sin la otra, no se dejarán jamás estrujar en la simple formula de un concepto.”

Kart Nierendorf, 1928.

                                          

   El 14 de diciembre de 1892, Charlotte Forten, escribía en su diario, la que es hoy en día, la primera referencia que se tiene del blues, ella hablaba, no de una estructura musical que cualquiera puede seguir, sino de un estado de ánimo, de una forma de concebir, o mejor aún, de sentir el mundo que nos rodea. Esto es blues, y esto es Real de Catorce, hoy por hoy la banda de mayor calidad artística que existe en México.

Foto cortesía de Real de Catorce

   Real de Catorce está conformado en la actualidad por, Salvador Arceo en el bajo, Julio Zea Alfaro, Guitarra líder y coros, además de ser director de logística y productor musical; Fernando Ábrego Viñas, en batería, coros y dirección artística; José Cruz en la voz, guitarra y armónica además de composición y dirección musical. Debo mencionar también la labor de difusión de Magdalena González y Rodrigo Farías Bárcenas, a quien doy todo mi agradecimiento puesto que ha sido gracias a sus gestiones, que este trabajo ve la luz.

 

   De lo anterior puede verse que Real de Catorce posee una organización que los hace ser independientes, ser autogestivos, característica que los distingue de los demás grupos musicales, un concepto que les ha permitido mantenerse casi veinte años en el gusto de la gente, así como también les ha permitido innovar y ser propositivos en el aspecto musical y cultural.

 

   Real de Catorce cuenta con una impresionante trayectoria, en 1984 acompañaron a Papa John Creach, en noviembre y diciembre de 1987 realizaron un inusitado tour por algunas ciudades de la ya desaparecida Unión Soviética, en 1998 dieron varios conciertos en el Buddy Guy´s Legends, propiedad del ya legendario Buddy Guy, un excelso guitarrista que solía tocar al lado del gran armonicista Junior Wells; en su haber tienen también cinco participaciones en el Festival Internacional Cervantino, y todo esto sólo por citar algunas de sus ya memorables presentaciones en público.

 

   Recientemente tuve la fortuna de entrevistar a José Cruz, quien es casi con toda seguridad, el mejor músico de armónica estilo blues de nuestro país, al llegar al lugar de la cita, me encontré con la agradable sorpresa de que estaba impartiendo una de sus clases de armónica.

 

   Tras las presentaciones de rigor dio comienzo la entrevista, José muy amable me dijo; ¡Pregunta, tú dispara!

 

   Lo que leerán a continuación no es una entrevista como las acostumbradas en México, aquí se trata del sentir de José como músico de armónica, los protagonistas son José y la armónica, y es así porque yo soy músico y técnico de armónica, y como tal, veo una gran falta de difusión y apoyo para este instrumento y sus músicos.

 

   Así que aquí tienen la entrevista, espero que la disfruten tanto como yo.

 

VM.- Gracias por recibirme, ¿Cuál Es la razón de ser de Real de Catorce?

 

JC.- …Consolidar una expresión con identidad propia; Fernando Ábrego que es coordinador de Real de Catorce y yo gustamos mucho del blues, pero también gustamos de este acervo que te decía anteriormente, boleros, Toña la negra, del blues de Agustín Lara.

 

   Decidimos juntarnos y formalizar una relación de músicos, eso hizo que nos comprometiéramos con un proyecto principalmente de vida, a que nuestro proyecto fuera la música, en este sentido particular del blues, y entonces tocábamos algunas piezas de Muddy Watters, pero tendíamos a la improvisación, entonces yo empecé a componer basado en la estructura del blues y así fue como se fue desarrollando un concepto artístico que está a punto de cumplir 20 años y para nosotros ha consolidado una manera particular, de músicos mexicanos, que intentan aportar una voz desde México al blues internacional.

 

VM.- Creo que esta pregunta viene a más; ¿Te consideras guitarrista o armonicista?, tú me dijiste al principio que principalmente armonicista.

 

JC.- Es buena la pregunta, porque yo tengo que considerar sobre todo en el taller de música (que tenemos aquí) que es importante descubrir exactamente de que consta este instrumento melódico, el instrumento melodico está basado en escalas, entonces tocamos en este taller en varias posiciones. Existen varias posiciones en las que se puede tocar.

  

  

Foto cortesía de Mario Compañet

   Se puede tocar la armónica como una armónica cromática o como una armónica en tonos menores y haciendo medios bendings, o cuartos de bending; entonces en todo esto entra la parte importante de la armonía; la armonía que son voces de una escala organizadas de tal manera que forman tonos.

 

   Para nosotros es muy importante en este trabajo entender que estamos tocando, más allá del ciclo de doce compases de la vuelta clásica de blues. ¡Exploramos!.

 

   De hecho de aquí han surgido varios músicos que ya tocan la armónica.

VM.- Una pregunta que tal vez resulte corrosiva para muchos, ¿Hay blues en México?

 

JC.- Mira, desde que hay; te voy a hablar en el sentido más objetivo, desde que hay son, desde que hay bolero con toda esta influencia de la vena africana, vena negra; desde que hay guapango, tiene que forzosamente haber blues.

 

VM.- Es decir que se da un paralelismo.

 

JC.- Exactamente, hay un paralelismo, desde que hay corrido lo que llamamos el corrido mexicano que está basado en tres acordes, la estructura básica del blues; también existe en el sentido filosófico está historia de colonización que nos emparenta hasta cierto punto con los negros, que fueron traídos, extraídos del África para regarlos por todas partes como esclavos, entonces los mexicanos también tuvimos este colonizaje, a través de los españoles y hay cierto parentesco en un punto muy fino del sentir del mexicano, creo que el mexicano es bravo, el México bravo, es así porque tiene elementos de transculturización, que tienen que ver con estas raíces de los negros; los primeros en revelarse en la colonia fueron los negros, los primeros en revelarse en estados unidos fueron los negros; tenían este espíritu de guerreros.

 

   Entonces, creo que como mexicanos tenemos esta parte; ahora no se diga en los tiempos actuales. ¿De dónde sale la fuerza vital de los mexicanos, en una crisis política de estas dimensiones donde la clase política está corrompida, dónde se ejerce un poder devastador sobre el ciudadano?; ahí está la opresión y allí está la respuesta, somos una sociedad, un pueblo muy combativo; si tú te metes a cualquier hogar mexicano, vas a encontrar un semillero o elementos en la personalidad de la familia que van a contracorriente, que tienen un muy claro punto de vista que define una postura política. No todo es alineación, hay elementos muy claros de voluntad en el sentido, – vamos a hablar en el sentido político, en el sentido social, en el sentido de identidad-, vamos constantemente tratando de afirmar nuestra identidad.

 

VM.- Como músico de armónica que eres, y viendo que aquí tienes un taller ¿Consideras que es un instrumento autodidacta o aplicas algún sistema?

 

JC.- Es un instrumento autodidacta, el alumno tiene que, – voy a hablar de alumnos, porque aquí hay algunos-, cada uno de mis alumnos; cada uno de ellos tiene su propia historia de haberse acercado o de haber recibido una armónica en las manos y de haber tenido un acceso a la armónica, eso define una biografía entonces cada uno tiene su particular manera de expresarse a través de esta voz.

 

   La armónica viene siendo como la voz, muchos dicen la voz del alma, pero esa voz tiene una importancia dentro del género del blues cuando en África el chaman, el brujo de la tribu hacía un decreto o pedía a la naturaleza  que les concedieran algunas cosas; la lluvia, fertilidad en la tierra y cosas así; inmediatamente surgía la resonancia de la tribu a través de la voces, decían; “¡Sí, nosotros queremos eso!”. La armónica hace lo mismo, la voz dice una cosa y la armónica contesta; hay un parentesco y una similitud en cuanto a sonoridad muy importante, estoy hablando del poder de vibración que tiene la voz y del poder de vibración que tiene la armónica.

 

   Entonces cada uno de mis alumnos, tiene su forma particular de expresarse a través del instrumento, se involucra su identidad, su propia biografía personal, su manera de confrontar la vida, de asumir los problemas etc.

 

   Entonces es muy rico tomar en cuenta todos estos matices, porque todos estos matices son blues y todos tienen que ver con una forma genuina de expresión.

 

VM.- Entonces inferimos de esto que la armónica es una extensión de nosotros mismos.

 

   JC.- De hecho es una extensión, vamos a guardar un momento de silencio…y lo primero que vamos a escuchar va a ser un bending, ese bending nos puede provocar una evocación, muchas cosas, pero sobre todo exteriorización y también reflexión o sea estado internos; esta vibración produce, genera un contacto muy especial, muy fiel, con estados internos del alma; por eso es tan fiel este instrumento.

VM.- ¿De las personas con las que has tocado a quiénes recuerdas más, quiénes te han dejado más gratos recuerdos?

 

JC.- Mira, yo tuve el privilegio de tocar con Papa John Creach, y el fue el primero que reconoció que nosotros como Real de Catorce…ustedes tiene el blues nos decía,, y yo me acuerdo que compartía el escenario, en un solo en el que el tocaba el violín y el me daba la entrada en la parte de la pieza que tocábamos, con una generosidad y una ausencia de celo, de envidia; me brindaba la parte que me tocaba a mi, te podría decir cósmicamente que me tocaba a mi, entonces había una sintonía increíble con el. También tuve la fortuna de alternar con Charlie Mussewhite, con el yo andaba pegado como lapa, quería descubrir todos los secretos de Charlie Musselwhite, un gran blusista, entonces, me acuerdo que en el Auditorio Nacional el se metió al sistema de amplificación, no traía amplificador , no traía la armónica distorsionada, pero sonaba muy bien, yo me acuerdo que el me dio varios tips con respecto a como tocar la armónica y lo que el sentía que era la armónica para el; en el camerino compartiendo experiencias y a mi me ayudo mucho, me dijo que tipo de armónicas usaba el, lo que generalmente no hacemos en México, bueno yo no, los músicos son muy envidiosos y no comparten el conocimiento, el si abrió su conocimiento.

 

   También cuando tuve la experiencia de tocar con Taj Mahal, Taj Mahal estaba al piano y yo estaba en la armónica y nos aventamos varios bluses, era una fiesta que organizo Raúl de la Rosa, el organizo varios festivales, estaba Betsy. Estaba yo con Taj Mahal y oyó la armónica y se prendió, me dijo vente para acá y empezamos a blusear, a tocar varias vueltas de blues, ya después me paso tips de micrófono, como amplificar la armónica; de primera mano me han llegado fuentes de información muy ricas, y creo que van dentro de la trayectoria, de estar en el lugar exacto, en el momento preciso.

 

VM.- ¿tocas toda clase de música y con toda clase de músicos?

 

JC.- si, he tocado con músicos clásicos, hace poco estuvimos en el Teatro Metropolitan tocando con Horacio Franco, el hace música barroca, esta considerado dentro de los mejores a nivel mundial en su especialidad, tuvimos varios ensayos con el y nos entendimos muy bien musicalmente hablando, y pues…  te podría decir que hubo mucho blues.

 

VM.- ¿cromática o diatónica?

 

JC.- las dos, no dejo la cromática, para mi tiene un lugar dentro de mi desarrollo.

 

VM.- dentro de tu estilo de tocar ¿Quién te ha influenciado más? Aparte de Little walter como ya mencionaste.

 

JC.- Mira… Sonny Terry

 

VM.- Somos dos

 

JC.- mis respetos, mis respetos, yo creo que Sonny Terry es un pilar dentro, no solo del gusto, sino de la aportación; Paul Lamb , Rod Piazza me gusta como toca, Toots Thielemans con cromática, Howard Levy, hay un francés…..

 

VM.- Jean Jacques Milteau, estuvo en México hace poco

 

JC.- si, vino a México, llegue tarde, fui al aeropuerto y ya no lo alcance  (risas).

 

Portada del DVD “DE CIERTO AZUL”

Foto cortesía de Real de Catorce

VM.- ¿Qué ves tú como lo fuerte y lo débil de la armónica diatónica?

 

JC.- lo fuerte es que enseña a respirar, en el taller nos hemos topado con problemas que tienen que ver con la función biológica de inhalar y exhalar, y tu sabes que es fundamental saber respirar, saber no nada mas emitir un sonido, sino la exhalación y la inhalación adecuadas producen estados de conciencia serenos, y aprender a respirar es fundamental, a veces traemos una serie de conflictos no resueltos, que si aprendemos a inhalar y exhalar adecuadamente podemos saber de donde vienen estos problemas, y el poder que tiene la respiración, sobre todo en el bending, este sonido global – la expresividad- la inflexión sobre todo, que necesita tanto aire y luego la caída, esta tensión del sonido.

 

   Las desventajas, yo no le veo ninguna, yo creo que es un instrumento que si se lo asume, como un instrumento a través de la creatividad, puede ser muy rico, depende mas bien del músico, si el músico no tiene un acervo, no maneja escalas, no a oído mucho blues, no a oído otras músicas, se puede quedar limitado.

 

VM.- estamos hablando de que se tiene que escuchar música, lo que me lleva a la siguiente pregunta ¿Qué discos recomendarías tú?

JC.- El de Little Walter, donde viene su rostro todo marcado…

 

VM.- ¿The big boss man?

 

JC.- si, el gran jefe; de Sonny Terry, el que te acuerdes...

 

VM.- hay muchos, esta el whooping con Jhonny Winter, el Wizard of the harmonica

 

JC.- y que el whooping es una expresión propia del instrumento, recomendaría esta colección de los Blues Masters, donde vienen varios, Howling Wolf, Paul Lamb, Charlie Musselwhite, oír lo mas posible, oír a Muddy Watters con Carey Bell, el ojón….¡James Cotton!, Muddy Watters a sido….

 

VM.- la banda por antonomasia

 

JC.- si; los discos de Robert Jhonson.

 

VM.- ¿Que tipo de afinaciones alteradas utilizas tú, fuera de la estándar, la Richter?

 

JC.- la doria, la menor natural, la jonia y pues experimentando con el 1º, 4º y quinto grado en segunda posición…

 

VM.- el modo mixolidio…

 

JC.- exactamente, yo tengo una pieza que se llama “pago mi renta con un poco de blues”, en la que toco en Si menor…

 

VM.- estupenda armónica en este tema

 

JC.- gracias

 

VM.- ¿te has topado con alguna canción que no hayas podido tocar?

 

JC.-pues al principio cuando me metí de lleno con la armónica, me costo trabajo, primero las piezas de Little Walter, después tuve la experiencia de conocer a Magic Dick, con el alternamos en Chicago y toco Wammer Jammer, con esa pieza mi memoria se enriqueció, ¡me sabia toda la pieza!, el tipo de juego con la lengua para crear un tremolo, y la riqueza melódica; una vez me metí con Toots Thielemans y no termine de sacar la pieza, demasiado virtuosa, yo me inclino mas hacia el blues. Algunas piezas de Rod Piazza que se me hacen muy interesantes, creo que el ha recuperado o rescatado ese sonido con un bassman, con micrófono Astatic, la manera de crear melodías.

 

VM.- mencionaste algo, en Europa se da una especie de controversia respecto a este punto, mencionaste el uso de la lengua, la pregunta es ¿tu usas primordialmente la embocadura pucker o de agujero solo, o la tongue blocking, bloqueo de lengua, o ambas?

 

JC.- la lengua la uso para otras cosas… (Risas)

   Yo enseño la embocadura, porque eso me da el control diafragmático, yo puedo reproducir un sonido que me permita acercarme al saxofón y me da mucho poder, de cualquier manera cuando hacemos octavas, ahí si uso la lengua; o algún tremolo, moviendo la lengua aquí y allá; mira e escuchado a gente que usa la lengua para tocar la armónica y se me hace un recurso valido, es un recurso, el blues esta lleno de recursos.

 

VM.- ¿Qué tipo de equipo utilizas?

 

JC.- yo tengo un mesa boggie con un combo marshall de 90, es un mark IV, utilizo un Astatic, no le pongo distorsiones, el mismo micrófono me la da, no utilizo efectos; antes utilizaba delay; directamente ya no utilizo reverberancias, me gusta el sonido directo.

 

VM.- ¿Qué consejo le darías tu a un armonicista para llegar a ser bueno?, ¿Qué consejo le das a los alumnos que tienes aquí?

 

JC.- ¡A ver alumnos, digan que consejo les he dado!, (risas); al inicio te dije que se necesitaban dos cosas; una es estar dispuesto a aprender a respirar y el segundo a crear, a asumir el instrumento como parte de uno, como la extensión de la voz.

  

   La disciplina es fundamental, la disciplina genera flexibilidad. Al contrario de lo que se cree. Obviamente la disciplina que se impone desde afuera genera una reacción en contra, pero la autodisciplina genera flexibilidad. Entonces yo veo en mis alumnos mucho avance en la búsqueda de su sonido personal y mucha capacidad de expresión. No hay tapujos; no hay reservas para expresarse; creo que es un género que nos permite eso porque está muy cerca del alma humana en general; es un sonido muy profundo que evoca la exteriorización.

 

   No es difícil entender que la personalidad de un armonicista, tenga que ver mucho no con estados taciturnos sino con estados reflexivos o contemplativos (lo que se da mucho en la música oriental).

 

VM.- ¡Exactamente! ¿Cómo músico de armónica y respecto a la cromática, tú usas lo que se denominaría 3ª. Posición, que sería tocar en Re menor, lo cual significa no usar slide; o usas otras tonalidades y por consiguiente usas slide?

 

JC.- Sí, uso otras tonalidades; yo tuve la suerte de escuchar a Mark Hummel y adquirir un taller. Un casette donde el recomienda varias posiciones de la armónica.

 

VM.- Sí, porque es bastante habitual ver a los músicos tocando blues en cromática, pero no usan slide.

 

JC.- Sí, exactamente, es muy común, pero también es muy rico.

 

VM.- Ahora bien, ¿Qué es lo último que ha hecho Real de Catorce?

 

JC.- Lo último que hemos hecho, es un DVD que contiene material del disco voy a morir. Ese disco es el décimo, ese disco para nosotros es una exploración de la parte oscura del alma. Nosotros le llamamos blues.

 

   Habrá gente que está acostumbrada al sonido ortodoxo del blues (que no encuentre diferencias), pero nosotros sí.

 

   Nosotros vamos a un museo y vemos una escultura. Podemos ver blues en la escultura, nos ponemos los lentes del blues y nos metemos a un museo o vamos al bosque, vamos a ver blues.

 

VM.- ¿Es una perspectiva sublimada, por decirlo así?

 

JC.- ¡Exactamente!; vemos lo que queremos ver y vemos que nuestra propia cultura está impregnada de blues.

 

VM.- ¿Entonces el blues es inmanente a la naturaleza humana?

 

Foto cortesía de Real de Catorce

JC.- Yo creo que sí, es inmanente al espíritu humano. Se manifiesta de muchas formas y este género tan rico ya cumplió 100 años.

 

   Nos ha permitido tomarlo y enriquecerlo y crear en Real de Catorce todo un concepto artístico basado en esta expresión y nosotros sentimos que hacemos una aportación humilde a México y al blues.

VM.- Como Real de Catorce, ustedes han tenido un esquema, una propuesta cultural. ¿Ustedes creen que han logrado sus objetivos?

 

JC.- Sí, con mucho, hemos logrado no sólo difundir el trabajo de Real de Catorce en espacios que estaban cerrados, sino que nos hemos convertido en punta de lanza para que otros proyectos tengan valor cultural. Nuestro trabajo político ha sido intenso; hemos abierto espacios. Había una cerrazón por parte de las instituciones culturales, y sigue habiendo esa ceguera hacia la cultura, y tu sabes que la cultura es la memoria histórica de una sociedad, de una nación, tenemos que hacer algo y nosotros estamos haciendo este proyecto de difusión; abriendo espacios, convocando a la sociedad para que ella misma financie las propuestas que hace Real de Catorce.

 

   Tenemos un tipo diferente de autofinanciamiento que nos ha permitido usar 5 veces el Teatro Metropolitan. Rentando el Teatro Metropolitan, el Hard Rock varias veces; donde hicimos el DVD auto producido, con un equipo de gente con necesidad de generar productos culturales.

 

   Nosotros hemos ido a la cámara de Diputados con un proyecto en la mano para incidir en la vida cultural de nuestro país porque si matas a la cultura matas el alma.

 

   Hay gente que no lo sabe, pero el secretario que firmó el Tratado de Libre Comercio. (El cual obliga a México a ser un país de primer. mundo) siendo que no tenemos la estructura  social, la estructura a nivel de instituciones para generar cultura.

 

   Nosotros tenemos una presentación en la Puerta de las Américas en la que nos dan 15 minutos para tocar junto con brasileños y otros grupos y ellos consideran que es lo máximo, vaya; ¿Cómo está la cultura en México? Están reproduciendo una especie de imagen de Estados Unidos cuando ya no hay condiciones en México para reproducir este tipo de movimientos de mercado y cosas así, porque los grupos no tienen la capacidad de autofinanciamiento sino es a través de un proyecto independiente.

 

   Cualquier grupo que pertenezca a una disquera enajena el patrimonio de la cultura.

 

VM.- Sí, así es.

 

VM.- ¿Puedes hablarme de algunos bluseros mexicanos?

 

JC.- Sí, está follaje; por ejemplo, está chivo azul, años blues, que creo que se desintegró, y hay de repente  algunos que incursionan como solistas, que tienen blues, (no podría decir que están haciendo un blues clásico ortodoxo), pero si tienen el manejo de la armónica con el arnés y la guitarra, son trovadores que tienen mucho blues. Armando Rosas tiene buenas piezas, como Ragtime, Rockabilly o algo así.

 

   Hemos ido de gira por muchos lados de la República y de repente nos encontramos con la sorpresa de grupazos.

 

VM.- Gracias.

 

    A través de esta entrevista hemos podido vislumbrar a un José Cruz con una clara visión, y firme determinación de lo que quiere. Es un hombre que proyecta su futuro trabajando como lo a hecho hasta ahora, un trabajo que debemos agradecerle todos aquellos que gustamos de su música, de la música de Real de Catorce

 

   Tras haber concluido la entrevista, José me invito a permanecer un poco más y así poder apreciar el trabajo que realizan en su taller de armónica, y lo que pude ver fue muy interesante; en México, los músicos al conjuntar una armónica y una guitarra, lo hacen siguiendo la estructura clásica del circulo de quintas, y en este taller, José va más allá.

 

   Por supuesto que también escucho algo de mi música; el primer armonicista mexicano que escuche fue José Cruz, y una de mis mayores sorpresas fue cuando lo vi tocar en vivo, ahí pude ver que cambiaba a armónicas de distinta tonalidad dentro de una misma pieza. Hoy en día, y después de mucho estudio, esto me resulta muy fácil de hacer.

 

   Me decidí a tocar la armónica cuando escuche el tema “Lost John” de Sonny Terry, en donde Sonny mezcla los sonidos de su armónica con pequeños gritos de falsete, gritos que incluso se dan simultáneamente con el sonido de la armónica, esto me impacto mucho, y decidí que tenia que hacer lo mismo, ahora lo domino completamente, y en este punto es grato saber que José también puede hacer esto, y que tiene a Sonny Terry como una de sus más grandes influencias. ¡En hora buena José!

 

Agradezco a José Cruz por si tiempo, a Rodrigo Farias por la ayuda y el material proporcionado, a Mario Compañet, por la foto que amablemente me facilito, y a los alumnos de José, que interrumpieron momentáneamente su practica para permitirme realizar la entrevista.

 

   Pueden enviar sus comentarios a: 

 

       victorio_silva@prodigy.net.mx

 

   Y por supuesto no pueden dejar de visitar la pagina de Real de Catorce que es,

 

       http://www.realdecatorce.com.mx

   

    también pueden enviar sus comentarios directamente a Real de Catorce, al siguiente correo electrónico

 

        senales@prodigy.net.mx

 

 

 

México, D. F. 16 de Junio de 2004

 

© Derechos Reservados harmonicaspain.com