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Capítulo 1
El sonido de una Armónica
Entre los variados instrumentos musicales que conozco, fue la
armónica la que caló todos mis sentidos; y hoy a mis catorce
años que llevo como armonicista puedo responder con exactitud y
en simple lo siguiente: ¿por qué la armónica?:
Por su forma, por su sonido, por su eficacia. A simple vista
estos tres conceptos pueden aplicarse a todos los instrumentos
musicales, pero debo hacer un paréntesis con respecto de esta en
particular:
Observe su forma: Es un volumen pequeño, liviano y fácil de
transportar, además su estructura de ensamble permite afinarla y
mantenerla sin mayores inconvenientes.
Escuche su sonido: Es característico y ha sido utilizado desde
los inicios de la música popular partiendo con los blues rurales
y las viejas películas del far west. Inclusive hoy en día
podemos escucharla en televisión a través de spot publicitarios
y telenovelas. Lo increíble de esto es que el sonido puede pasar
desde un simple hecho anecdótico a una gran ejecución solística.
Es eficaz: Hay aquí un aspecto importante sobre este concepto;
si bien es cierto, todos los instrumentos musicales son eficaces
en sí, porque responden según lo que se espera de ellos. Lo
curioso es que la armónica al momento de su invención queda
completamente abandonado su potencial sonoro y sólo en los
nuevos tiempos se comprende la grandeza de su manufactura. Se
toca folk, bluegrass, country, blues, rock, celta, arábica,
hindú, romántica, jazz, gospel, música clásica, etc. Además, es
capaz de emular a otros instrumentos musicales: como el violín,
la trompeta y el saxofón; y por si fuera poco recrea un sonido
fidedigno del tren y autos transitando a gran velocidad por la
carretera. Sus posibilidades musicales han trascendido su forma
y sonido original. Pero, ¿por qué es tan completa y fantástica
la armónica?. Bueno, gracias a quienes decidieron investigarla y
poner en práctica sus bondades sonoras.
Hoy en día los grandes fabricantes de armónicas en el mundo,
como la industria alemana, la brasileña y la japonesa también
han aportado con lo suyo al desarrollo y perfeccionamiento de
este prodigio sonoro, pues en una constante búsqueda por
descubrir nuevos sonidos o notas, se ha hecho de la armónica un
verdadero aparato tecnológico. Mire usted, se experimenta con
nuevos materiales como el caso de la armónica 580 modelo
Meisterklasse y las armónicas valvuladas por nombrar algunas.
Claro que otros fabricantes han ingresado paralelamente y
vendiendo a costos muy bajos: la industria china además de
fabricar algunas armónicas de buena calidad como la bluesband,
la jambone y la blues king, que entre otras cosas sirven mucho
al momento de iniciarse y no quedan atrás cuando se las utiliza
en una presentación musical, han contribuido a su masificación
por su economía y rendimiento. Normalmente, una armónica china
de buena calidad debiera durar medianamente afinada unos 2 meses
con una frecuencia periódica de ensayos y presentaciones. El
punto está en cómo propiciar un buen rendimiento tanto en su
duración como en su afinación, y esto no es mas que saber soplar
o aspirar correctamente y no forzar demasiado los efectos aunque
deba sumarse a ello una buena amplificación.
Hasta ahora he planteado lo sustancial de este maravilloso
instrumento basándome en una simple pregunta la cual me ha dado
la pauta para seguir elaborando mi análisis armonicístico. De
esto nos iremos un poco más atrás, con la idea de fabricar sobre
la base de la historia un hilo conductor que clarifique el
crecimiento e importancia de la armónica.
Desde antaño su intervención fue permanente en la música
popular, los blues primitivos formaron parte de este cimiento,
ya sea en solitaria o en compañía de otros instrumentos
musicales, convirtiéndose así en un símbolo sonoro de tristeza,
alegría y protesta. Fue precisamente en los Estados Unidos que
la armónica cobra un realce instrumental importante y, a su vez,
por donde empieza a abrirse camino hacia otros países.
Fíjese que la armónica es un instrumento melódico, por lo tanto,
es una voz más dentro de una estructura musical y que permite
mediante una técnica especial acompañarse al momento de hacer la
melodía. Como decíamos, los blues fueron el pilar de toda la
música que hoy escuchamos y la armónica le ha seguido fiel hasta
ahora. Pienso que el mérito lo tienen los antiguos armonicistas
porque apostaron a su sonido y lo que ella es capaz de entregar.
Aún así quienes tocamos la armónica en estos tiempos velamos por
lo mismo y por todo lo que la armónica significa en nuestra
vida. Los antiguos se encargaron de difundirla y sitiarla en el
lugar que se merece dentro de los instrumentos de viento, y
aunque no sea tan aparatosa o sofisticada como un saxofón, un
clarinete o una trompeta, no dejaría de sorprender al músico más
virtuoso en este tiempo.
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